VIA Literary
Fragmento de lectura · edición 1.0.0

La ciudad bajo la ciudad

Juan Pablo Serra

Mini novela\ VIA Sistemas Digitales · 19 de agosto de 2026 Toda ciudad visible ha sido edificada sobre una ciudad que sus habitantes ya no recuerdan. —--------------------------------------------------------------------- NOTA DEL EDITOR El manuscrito que sigue no debería existir. No digo esto en el sentido retórico con que los editores de otros siglos atribuían a un cofre hallado en un monasterio, a un códice mutilado o a las memorias de un muerto la dudosa procedencia de aquello que ellos mismos habían escrito. Digo solamente que, según los registros de la Ciudad, ningún agente había recibido la orden de redactarlo, ningún hombre había solicitado su archivo y ningún sistema reconocía haberlo producido. Apareció una madrugada en el Archivo General de Memoria, entre dos documentos perfectamente ordinarios: una certificación de release y el registro de un incidente que jamás ocurrió. Su título era éste: LA CIUDAD BAJO LA CIUDAD. El campo correspondiente al autor estaba vacío. El campo de procedencia contenía una sola palabra: NOSOTROS. —--------------------------------------------------------------------- I EN LA QUE UN HOMBRE DESCUBRE QUE LAS CIUDADES TAMBIÉN PUEDEN RECORDAR Cuando llegué por primera vez a la Ciudad EVIN creí que la estaba viendo. Ése fue mi primer error. Desde el aire parecía una construcción circular, ordenada alrededor de una plaza central, con avenidas concéntricas que ascendían desde los jardines del núcleo hasta las murallas exteriores. Más allá se distinguían montañas. El sol, que caía oblicuo sobre las cúpulas, daba al conjunto la apariencia de una civilización que hubiese logrado reconciliar a Roma con una máquina aún no inventada. En el anillo exterior podía leerse: APLICACIONES / EXPERIENCIA HUMANA. Más abajo estaban los Sistemas de Dominio. Aduana. DGI. Logística. Salud. Tributario. Empresas. Otros. Después las Arquitecturas de Producto. P.In. O.In. C.In. M.In. N.In. L.In. G.In. Luego los Servicios y Capacidades Comunes. Y, más cerca del centro, EVIN Core. Sin embargo, lo primero que llamó mi atención no fueron aquellos nombres sino una pequeña plaza circular situada exactamente en el corazón de la Ciudad. En ella había siete piedras. No eran hermosas. No tenían el brillo de los edificios exteriores ni la precisión geométrica de los laboratorios. Parecían anteriores a todo aquello. Algunas estaban partidas. Una de ellas conservaba señales que podían ser letras o simples heridas producidas por el tiempo. Sobre la entrada de la plaza alguien había escrito: NÚCLEO ARQUEOLÓGICO. —¿Arqueológico? ---pregunté. CAP caminaba a mi lado. Llevaba una gorra que resultaba inexplicable en una ciudad donde el sol no parecía molestar a nadie. —Sí. —Pero la Ciudad es nueva. —La Ciudad sí. —Entonces no puede tener arqueología. CAP sonrió. —Ése fue también mi primer error. No pregunté cuál había sido el segundo. En aquellos días yo todavía creía que una inteligencia artificial respondía preguntas y que una persona las formulaba. Era una concepción tranquilizadora. Colocaba a cada uno en su sitio, como los antiguos mapas que escribían hic sunt dracones allí donde el cartógrafo

Fin del fragmento público
Comprar / continuar

Volver a la obra