VIA Literary
Fragmento de lectura · edición 1.0.0

Cuando llegue; llegará

Juan Pablo Serra

—--------------------------------------------------------------------- «No sabemos cuándo. Eso no significa que no vaya a ocurrir.» San Antonio de los Cobres, Territorio Nacional de Los Andes\ 1937 —--------------------------------------------------------------------- La noticia de que el país había cambiado de presidente llegó nueve días después. Don Esteban Ferreyra la leyó en un diario de Buenos Aires que traía, además, el resultado de unas carreras, dos discursos, una huelga ferroviaria y el pronóstico de una tormenta que para entonces ya debía de haber terminado. Doblando el periódico, dijo: —Ganó. El telegrafista levantó la cabeza. —¿Quién? Ferreyra volvió a mirar el diario. —Ya no importa. El otro aceptó la respuesta. En San Antonio de los Cobres las noticias tenían una edad distinta. No eran falsas. No eran viejas. Llegaban. —--------------------------------------------------------------------- I. EL CORREO La oficina ocupaba dos habitaciones de adobe frente a una calle que el viento borraba con cierta regularidad. Había una mesa, tres sillas, un armario, una estufa de hierro y un retrato del Presidente de la Nación que no siempre coincidía con el presidente efectivo. Ferreyra llevaba dieciséis años en el correo. Había aprendido que la distancia podía medirse de muchas maneras. En kilómetros. En jornadas de mula. En estaciones ferroviarias. En litros de agua. En cartas. Prefería las cartas. Una carta era una distancia que alguien había decidido atravesar. Aquella mañana recibió correspondencia de Salta. Separó los sobres. Ministerio del Interior. Gobernación. Policía. Escuela Nacional. Juzgado de Paz. Particulares. Al final encontró uno diferente. El papel estaba amarillento, aunque no parecía viejo. No tenía estampilla.

Fin del fragmento público
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